Las uña, oye!
Igual a cuando sangré de las narices, sangré de las uñas, sangré de los oídos, sangré de los ojos. Así me siento ahora.
Denller denller decía la canción y el resto eran puros gritos en inglés que imitábamos con una pronunciación pésima para disimular la nuestra, casi pésima. A mi me gustaba esa que era como surfeando, oye. Y la que te dediqué, tú no sabiai lo que decía, yo tampoco, pero el ritmo era lindo poh, ojalá que haya dicho eso de los cocodrilos que siempre te digo.
A mi los delantalitos esos me marcaron y es no sé cómo saber que me marcaron cuando todavía no me terminan de marcar.
Gracias, mi jueguito de la lesbiana que no soy, que no es ella ni todas las otras, pero que algún día, Diosito, yo sé que si lo van a ser.
Denller denller decía la canción y el resto eran puros gritos en inglés que imitábamos con una pronunciación pésima para disimular la nuestra, casi pésima. A mi me gustaba esa que era como surfeando, oye. Y la que te dediqué, tú no sabiai lo que decía, yo tampoco, pero el ritmo era lindo poh, ojalá que haya dicho eso de los cocodrilos que siempre te digo.
A mi los delantalitos esos me marcaron y es no sé cómo saber que me marcaron cuando todavía no me terminan de marcar.
Gracias, mi jueguito de la lesbiana que no soy, que no es ella ni todas las otras, pero que algún día, Diosito, yo sé que si lo van a ser.
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